martes, 27 de julio de 2010
sábado, 24 de julio de 2010
Principio
No recuerdo cómo comenzó. Ni siquiera sé cuántos años tendría. Simplemente un día llegaron a mí cosas que decir. Temas diferentes a los que los demás trataban. Sin mayor o menor envergadura, pero que evocaban en esa chiquilla que por aquel entonces era, unas ganas incontrolables de empezar a escupir tinta con su boli bic o su lápiz de grafito 2B medio mordisqueado.
Niña abierta y espontánea con una contradictoria tendencia al retraimiento que comenzaba a darle una utilidad a esas horas solitarias y muertas. Compartían su tiempo con una extraña congruencia las barbies y los cuadernos. Las palabras y los balones.
Y qué más daba lo que pudieran pensar de mí, qué más daba que volcara mi tiempo en intentar rimar palabras o que realmente disfrutara de las clases de literatura. Me daba igual lo que dijeran, de nada me serviría esconderme en el parapeto de las apariencias. Yo no funcionaba así. No era feliz así.
Y con un paupérrimo vocabulario, prescindiendo por completo de palabras como "procaz o hierática" empecé a crear cosas que bien poco valen y que provocan más carcajadas que admiración, pero que sin embargo constituyen los cimientos y el primer paso, del pequeño camino que hoy por hoy llevo andado.
Me encuentro con más gente de mi humilde calaña. Algunos increíbles con textos que rezuman talento, otros menos brillantes. Todos con una sensibilidad especial de las que solo los que tienen el valor de intentar describir algo como un amanecer pueden adjudicarse.
Así que cosiendo palabras invierto gran parte de mi tiempo. Palabras que no van a parar a ningún lado. Como mucho, al recuerdo de aquellos que seáis capaces de aguantar mis andanzas por las ramas y mis intentos de expresar cosas inexplicables.
Como leí una vez por algún lado "las palabras andan sueltas, sin dueño", hay quien tiene por oficio vender palabras, los hay que las regalan. Y algunos nos sentamos delante de la pantalla de nuestro ordenador y empezamos a acariciar las teclas sorprendiéndonos del resultado, y desconociendo qué dirá el siguiente conjunto de letras tanto como vosotros que leéis los textos por primera vez.
Espero que esta rutina que arrastro desde que alcanzo a recordar no se aleje nunca de mi.
Buen penúltimo sábado de Julio para todos.
Niña abierta y espontánea con una contradictoria tendencia al retraimiento que comenzaba a darle una utilidad a esas horas solitarias y muertas. Compartían su tiempo con una extraña congruencia las barbies y los cuadernos. Las palabras y los balones.
Y qué más daba lo que pudieran pensar de mí, qué más daba que volcara mi tiempo en intentar rimar palabras o que realmente disfrutara de las clases de literatura. Me daba igual lo que dijeran, de nada me serviría esconderme en el parapeto de las apariencias. Yo no funcionaba así. No era feliz así.
Y con un paupérrimo vocabulario, prescindiendo por completo de palabras como "procaz o hierática" empecé a crear cosas que bien poco valen y que provocan más carcajadas que admiración, pero que sin embargo constituyen los cimientos y el primer paso, del pequeño camino que hoy por hoy llevo andado.
Me encuentro con más gente de mi humilde calaña. Algunos increíbles con textos que rezuman talento, otros menos brillantes. Todos con una sensibilidad especial de las que solo los que tienen el valor de intentar describir algo como un amanecer pueden adjudicarse.
Así que cosiendo palabras invierto gran parte de mi tiempo. Palabras que no van a parar a ningún lado. Como mucho, al recuerdo de aquellos que seáis capaces de aguantar mis andanzas por las ramas y mis intentos de expresar cosas inexplicables.
Como leí una vez por algún lado "las palabras andan sueltas, sin dueño", hay quien tiene por oficio vender palabras, los hay que las regalan. Y algunos nos sentamos delante de la pantalla de nuestro ordenador y empezamos a acariciar las teclas sorprendiéndonos del resultado, y desconociendo qué dirá el siguiente conjunto de letras tanto como vosotros que leéis los textos por primera vez.
Espero que esta rutina que arrastro desde que alcanzo a recordar no se aleje nunca de mi.
Buen penúltimo sábado de Julio para todos.
domingo, 18 de julio de 2010
Buenas noches
Empieza justo en el centro. No sé si en el estómago. Luego se dispersa por todo el cuerpo velozmente. En cuestión de milésimas de segundo todos los recovecos han sentido el impacto de su expansión. Tan pronto como cesa el impulso, permanece un agradable cosquilleo. Una adictiva sensación de bienestar.
Como aquella mariposa que se escapó del mariposario un día de Marzo y vanamente traté de atrapar. Ingobernable.
Esta vez son muchas más las que se mueven.
¡Y a veces solo necesita una palabra para despertar en mí algo así! Pero cuando combina más de una... entonces...entonces hace mágia. Llámalo don. Llámalo inspiración. ¡Qué más da el nombre!
Sí. Es tarde. He perdido la noción del tiempo. Ya me voy...pero antes de irme...esta vez no se me olvida...
¡Un beso...beso!
Como aquella mariposa que se escapó del mariposario un día de Marzo y vanamente traté de atrapar. Ingobernable.
Esta vez son muchas más las que se mueven.
¡Y a veces solo necesita una palabra para despertar en mí algo así! Pero cuando combina más de una... entonces...entonces hace mágia. Llámalo don. Llámalo inspiración. ¡Qué más da el nombre!
Sí. Es tarde. He perdido la noción del tiempo. Ya me voy...pero antes de irme...esta vez no se me olvida...
¡Un beso...beso!
sábado, 10 de julio de 2010
un 10 de julio
Algo grita con ímpetu en mi interior una indescifrable serie de palabras.
Con ganas de Septiembre una vez más.
El oído me taladra el ánimo y los resquicios de esperanza se me taponan sin defensas.
Queda mucho verano. Toda la gente por ver. Millones de planes por hacer... tengo tantas ganas que a veces me nublo y me saturo. Entonces me doy cuenta de que estoy aquí, tumbada en mi cama. Una vez más relegada por mi salud. Que pase ya.
Y como si de un viaje astral se tratase, paseo mi mente allá por donde me gustaría estar ahora. Me permito colarme en el futuro y observar qué ocurre. Y me encanta.
Hasta entonces queda parte de un julio y de un agosto, que prometen mucho, pero ahora, sin embargo, estoy fuera de juego. KO.
Quiero participar. Quiero empezar.
Con ganas de Septiembre una vez más.
El oído me taladra el ánimo y los resquicios de esperanza se me taponan sin defensas.
Queda mucho verano. Toda la gente por ver. Millones de planes por hacer... tengo tantas ganas que a veces me nublo y me saturo. Entonces me doy cuenta de que estoy aquí, tumbada en mi cama. Una vez más relegada por mi salud. Que pase ya.
Y como si de un viaje astral se tratase, paseo mi mente allá por donde me gustaría estar ahora. Me permito colarme en el futuro y observar qué ocurre. Y me encanta.
Hasta entonces queda parte de un julio y de un agosto, que prometen mucho, pero ahora, sin embargo, estoy fuera de juego. KO.
Quiero participar. Quiero empezar.
martes, 6 de julio de 2010
Despedidas.
Cenar sobras. Poner lavadoras que borren las huellas arraigadas a los tejidos. Desflorar rincones. Desnudar paredes. Doblar toallas. Apagar velas. Guardar varillas de incienso aún reciclables. Volcar cajones en maletas. Guardar momentos en cajas.
Dotar de destino a objetos. Dar nuevas funciones a cosas que habían perdido su uso original. Tirar todo lo que ya no vale. Ya no sirve. Fuera. Desprenderse.
Guardar aquello que aún merezca la pena. Seleccionar, organizar.
Paro. Suspiro. Descanso. Observo mi poco temperamental cuarto. Mi futura antigua habitación. Continúo. Inciso. Anything.
Le hago una liposucción al simpático cerdo que custodia mis prendas. Echo un vistazo al caótico nido de zapatos. Mejor lo dejo para el final.
Infinitas ganas de irme. Motivada a volver.
Curso de mañana...cruzo los dedos.
Me despido con sorna de mi cama. Dos noches estúpida, nos quedan dos noches.
Sevillana...cordobesa...(de los pies a la cabesssaa). Empezamos a dibujar el paréntesis. Os quiero. Os espero.
Primer año de psicología, despidámonos con un cordial intercambio de miradas en el que yo te agradezco infinitamente todo lo que has hecho por mi a cambio de que tú me dejes libre el mismo 1 de Septiembre.
Hallazgo. Disfuta el verano. Nos vemos en época de virgos. Gracias por el broche final.
Abro la lavadora. Saco la funda que respaldó mis escasas horas frente al televisor. La tiendo. He conseguido tender sin que ninguno de mis retales intentara sucidarse. Intentarlo lo intentaron...pero sin fruto alguno.
Biowest...gracias por abrir tus puertas a borrachos que amenizan mis tardes con sus breves irrupciones.
Se me cierran los ojos. Se me entornar...se me cierran de nuevo. Lucho porque no se entornen. Que voy con todo social...¡tengo que estudiar!
Un té de canela y manzana con sabor a recuerdos de Fátima. Una canción que me suena a María. Y un olor a hogar y a mi gente que reclama con vehemencia mi atención.
Queda un martes y medio miércoles.
Abro el grifo de la ducha y me sumerjo en este momento.
Buenas noches Granada.
Dotar de destino a objetos. Dar nuevas funciones a cosas que habían perdido su uso original. Tirar todo lo que ya no vale. Ya no sirve. Fuera. Desprenderse.
Guardar aquello que aún merezca la pena. Seleccionar, organizar.
Paro. Suspiro. Descanso. Observo mi poco temperamental cuarto. Mi futura antigua habitación. Continúo. Inciso. Anything.
Le hago una liposucción al simpático cerdo que custodia mis prendas. Echo un vistazo al caótico nido de zapatos. Mejor lo dejo para el final.
Infinitas ganas de irme. Motivada a volver.
Curso de mañana...cruzo los dedos.
Me despido con sorna de mi cama. Dos noches estúpida, nos quedan dos noches.
Sevillana...cordobesa...(de los pies a la cabesssaa). Empezamos a dibujar el paréntesis. Os quiero. Os espero.
Primer año de psicología, despidámonos con un cordial intercambio de miradas en el que yo te agradezco infinitamente todo lo que has hecho por mi a cambio de que tú me dejes libre el mismo 1 de Septiembre.
Hallazgo. Disfuta el verano. Nos vemos en época de virgos. Gracias por el broche final.
Abro la lavadora. Saco la funda que respaldó mis escasas horas frente al televisor. La tiendo. He conseguido tender sin que ninguno de mis retales intentara sucidarse. Intentarlo lo intentaron...pero sin fruto alguno.
Biowest...gracias por abrir tus puertas a borrachos que amenizan mis tardes con sus breves irrupciones.
Se me cierran los ojos. Se me entornar...se me cierran de nuevo. Lucho porque no se entornen. Que voy con todo social...¡tengo que estudiar!
Un té de canela y manzana con sabor a recuerdos de Fátima. Una canción que me suena a María. Y un olor a hogar y a mi gente que reclama con vehemencia mi atención.
Queda un martes y medio miércoles.
Abro el grifo de la ducha y me sumerjo en este momento.
Buenas noches Granada.
martes, 29 de junio de 2010
Poniendo un punto y aparte.
A 8 días de distancia de dos meses en Carboneras siento que toca hacer balance de lo que el curso 09/10 ha supuesto para mí.
Para empezar diré que no sé exactamente qué es la realidad. No sé si las vacaciones de verano en mi pueblo de siempre, con la gente de siempre y como siempre he hecho son la vuelta a la normalidad, o si mi lozana vida en Granada es lo verdaderamente real y estos dos meses van a ser solo un paréntesis... Dos etapas del año que no tienen nada que ver...y que conviven con total armonía añorándose la una a la otra en sus respectivas ausencias.
Dicho esto. Vuelvo a lo que antes mencionaba.
Me vine a esta ciudad dando forma a un sueño que aún no estaba del todo claro que fuera alcanzable. Era yo, en Granada, estudiando psicología. En septiembre empaqueté todas mis cosas y me vine a este piso cualquiera de la calle Doctor Oloriz sin estar aceptada en ninguna universidad y sin tener claro que iba a ser de mi futuro a corto plazo.
Una semana después celebraba por todo lo alto, que tal y como mi intuición (bendita ella) me había indicado, ya podía procesar la matricula con la cual mis castillos en el aire ponían firmemente los pies en la tierra.
Medité durante un rato sobre con qué ropa me iba presentar en clase. Todas las niñas (y me atrevo a decir que los chicos también) lo hacemos del mismo modo. Primera impresión. ¿Qué me pongo que me describa?. Demasiado difícil, en mi armario siempre comparten espacio, hombro con hombro, varios estilos diferentes y la mezcla de todos ellos es lo que me construye a mí.
Llegué 15 minutos tarde a desarrollo por un lío con las paradas del U, la clase había empezado. Me senté arriba del todo,el primero con el que hablé fue con nuestro "Darek" del T2. Luego con Álvaro, el chico de las rastas, y me pareció genial. Por cierto, una pena no haberlo conocido más.
Después vinieron Miriam y María Fajardo, y sobre ellas...no tengo palabras. Las vi todo corazón y me parecieron personas estupendas. Me sentí afortunada.
Continuaba buscando un lugar donde encajar, mi interior estaba repleto de incertidumbre, sabía que aún no había encontrado mi sitio y me preguntaba cuánto más tendría que esperar.
Entonces vi a María, y vi a Fátima...y fue un tenue flechazo por mi parte. Sabía que quería a esas niñas en mi vida, y con el paso de los días y las semanas así fue.
Mi historia con ellas es bastante más larga, llena de matices, de colores y sobre todo muy muy especial...y no me preguntéis por qué, pero sé que son ellas.
Conoceré a mil personas más...llegará a mi vida gente increíble, pero ellas van a permanecer, porque así lo quiero y porque así lo sé.
El curso ha tenido otras sorpresas. Nuestro poco común delegado, como una caja de sorpresas también ha tenido su hueco en mi primer año por la ugr. Ese argentino de lengua afilada que solo Dios sabe que pasa por su cabeza y que me ha subido la moral tantas veces como me ha dejado totalmente desconcertada, el mismo que descubrió mi cómico y secreto amor por el profesor de Historia de la Psicología, ha calado en mi de un modo gracioso con sus desquiciantes intervenciones. Y aunque Omar, eres raro y a veces me sacas totalmente de quicio, has provocado en mi muchas sonrisas y eso no se me olvida.
Cristian...también te quiero de modo permanente conmigo. Tus apuntes de oro no son más que la punta de un enorme iceberg. ¿Recuerdas la mañana en mi piso en la que intentamos avanzar algo con análisis y tuvimos nuestro rato de confesiones...?
Reconozco que desde ese día sé de qué material estas hecho y desde luego es más valioso que se pueda encontrar.
Ángela, Baldo,personaqueenestemomentoestoyolvidando... la simple mención de vuestro nombre en este balance hace que os considere algo destacable en este año de mi vida,realmente deseo seguir escribiendo historias que lleven vuestro nombre.
Laura, Leti...espero que de las escapadas juntas a Málaga y de las horas en la cafetería se cree una bonita rutina a compartir y que el curso que viene sigáis ahí.
Christy...tú, ya estabas...simplemente sigues, de un modo más importante, pero sigues y así continuará siendo... :)
También me he enamorado. Ha habido...3 Antonios más en mi vida...lo cual hace un total de...4! Waauu! Verónica, tranquila, hay más nombres de chico, ¿sabes?. :)
Cualquier persona que haya pasado por mi vida, ha sido bien recibida y me quedo con el mejor de los recuerdos, incluso con la mejor de las amistades que ha sido posible rescatar.
He vivido con intensidad todo lo que cada día me ha brindado, indudablemente, en bandeja de plata.
La suerte ha seguido de mi lado y aunque haya vivido el desamor que prosigue al amor, he sabido sacarle partido a cada estado emocional.
Y los erasmus...y mi vecino italiano con sus reclamos a la fotografía haciendo mis pinitos de niña que juega a ser modelo. Y Andrea...no, no, no es una chica. Me refiero a vicino. Al que se perfila como nuevo hermano. A la 3º pata de este trípode de la quinta planta del edificio 12. Los moros (ladrones de comida en los comedores :), Sophita, Johny, Kasia, Tophinka, Dohhta, La-risa, Valentin, Katrine, las ratas, Jaques-Julius, Mocho, Larbi, Pascal, Diogo, shawarmita, Michael y su foto corriendo...y perdón por los que me olvido. Todos componeis este muro de recuerdos.
Las vecinas del sexto (sois geniales fitipaldis!!Echaré de menos no daos bizcocho de mi madre en vuestro cumpleaños), Sevilla, Portugal, Málaga, Carboneras...
Los paseos por la Alhambra, Albaycín, Calle Elvira, Paseo de los tristes, El triunfo, el García Lorca, el boulevard...
Correr bajo la lluvia con bolsas en la cabeza, hacer guerra de bolas de nieve, pegar el culo en el cristal de Caja Rural, el cine, los shawarmas comidos, los shawarmas vomitados, la locura pre-examen, las desvariaciones varias...
No sabría como concluir esta historia...solo sé que es el primer año del resto de mi vida. Que empecé septiembre siendo una persona completamente nueva, vestigio de todo lo que ocurrió en mi vida anteriormente. Las penas, los sufrimientos, las alegrías y la fortuna. Y esta persona que está escribiendo aquí se siente feliz de ver que las cosas buenas están ahí fuera, solamente hay que salir a buscarlas porque siempre las acabas encontrando.
Un hilarante primer año, expectante de todo lo venidero y con ganas de vivir.
Gracias a todos por haber participado en mis últimos 9 meses.
Os quiere.
Verónica.
Para empezar diré que no sé exactamente qué es la realidad. No sé si las vacaciones de verano en mi pueblo de siempre, con la gente de siempre y como siempre he hecho son la vuelta a la normalidad, o si mi lozana vida en Granada es lo verdaderamente real y estos dos meses van a ser solo un paréntesis... Dos etapas del año que no tienen nada que ver...y que conviven con total armonía añorándose la una a la otra en sus respectivas ausencias.
Dicho esto. Vuelvo a lo que antes mencionaba.
Me vine a esta ciudad dando forma a un sueño que aún no estaba del todo claro que fuera alcanzable. Era yo, en Granada, estudiando psicología. En septiembre empaqueté todas mis cosas y me vine a este piso cualquiera de la calle Doctor Oloriz sin estar aceptada en ninguna universidad y sin tener claro que iba a ser de mi futuro a corto plazo.
Una semana después celebraba por todo lo alto, que tal y como mi intuición (bendita ella) me había indicado, ya podía procesar la matricula con la cual mis castillos en el aire ponían firmemente los pies en la tierra.
Medité durante un rato sobre con qué ropa me iba presentar en clase. Todas las niñas (y me atrevo a decir que los chicos también) lo hacemos del mismo modo. Primera impresión. ¿Qué me pongo que me describa?. Demasiado difícil, en mi armario siempre comparten espacio, hombro con hombro, varios estilos diferentes y la mezcla de todos ellos es lo que me construye a mí.
Llegué 15 minutos tarde a desarrollo por un lío con las paradas del U, la clase había empezado. Me senté arriba del todo,el primero con el que hablé fue con nuestro "Darek" del T2. Luego con Álvaro, el chico de las rastas, y me pareció genial. Por cierto, una pena no haberlo conocido más.
Después vinieron Miriam y María Fajardo, y sobre ellas...no tengo palabras. Las vi todo corazón y me parecieron personas estupendas. Me sentí afortunada.
Continuaba buscando un lugar donde encajar, mi interior estaba repleto de incertidumbre, sabía que aún no había encontrado mi sitio y me preguntaba cuánto más tendría que esperar.
Entonces vi a María, y vi a Fátima...y fue un tenue flechazo por mi parte. Sabía que quería a esas niñas en mi vida, y con el paso de los días y las semanas así fue.
Mi historia con ellas es bastante más larga, llena de matices, de colores y sobre todo muy muy especial...y no me preguntéis por qué, pero sé que son ellas.
Conoceré a mil personas más...llegará a mi vida gente increíble, pero ellas van a permanecer, porque así lo quiero y porque así lo sé.
El curso ha tenido otras sorpresas. Nuestro poco común delegado, como una caja de sorpresas también ha tenido su hueco en mi primer año por la ugr. Ese argentino de lengua afilada que solo Dios sabe que pasa por su cabeza y que me ha subido la moral tantas veces como me ha dejado totalmente desconcertada, el mismo que descubrió mi cómico y secreto amor por el profesor de Historia de la Psicología, ha calado en mi de un modo gracioso con sus desquiciantes intervenciones. Y aunque Omar, eres raro y a veces me sacas totalmente de quicio, has provocado en mi muchas sonrisas y eso no se me olvida.
Cristian...también te quiero de modo permanente conmigo. Tus apuntes de oro no son más que la punta de un enorme iceberg. ¿Recuerdas la mañana en mi piso en la que intentamos avanzar algo con análisis y tuvimos nuestro rato de confesiones...?
Reconozco que desde ese día sé de qué material estas hecho y desde luego es más valioso que se pueda encontrar.
Ángela, Baldo,personaqueenestemomentoestoyolvidando... la simple mención de vuestro nombre en este balance hace que os considere algo destacable en este año de mi vida,realmente deseo seguir escribiendo historias que lleven vuestro nombre.
Laura, Leti...espero que de las escapadas juntas a Málaga y de las horas en la cafetería se cree una bonita rutina a compartir y que el curso que viene sigáis ahí.
Christy...tú, ya estabas...simplemente sigues, de un modo más importante, pero sigues y así continuará siendo... :)
También me he enamorado. Ha habido...3 Antonios más en mi vida...lo cual hace un total de...4! Waauu! Verónica, tranquila, hay más nombres de chico, ¿sabes?. :)
Cualquier persona que haya pasado por mi vida, ha sido bien recibida y me quedo con el mejor de los recuerdos, incluso con la mejor de las amistades que ha sido posible rescatar.
He vivido con intensidad todo lo que cada día me ha brindado, indudablemente, en bandeja de plata.
La suerte ha seguido de mi lado y aunque haya vivido el desamor que prosigue al amor, he sabido sacarle partido a cada estado emocional.
Y los erasmus...y mi vecino italiano con sus reclamos a la fotografía haciendo mis pinitos de niña que juega a ser modelo. Y Andrea...no, no, no es una chica. Me refiero a vicino. Al que se perfila como nuevo hermano. A la 3º pata de este trípode de la quinta planta del edificio 12. Los moros (ladrones de comida en los comedores :), Sophita, Johny, Kasia, Tophinka, Dohhta, La-risa, Valentin, Katrine, las ratas, Jaques-Julius, Mocho, Larbi, Pascal, Diogo, shawarmita, Michael y su foto corriendo...y perdón por los que me olvido. Todos componeis este muro de recuerdos.
Las vecinas del sexto (sois geniales fitipaldis!!Echaré de menos no daos bizcocho de mi madre en vuestro cumpleaños), Sevilla, Portugal, Málaga, Carboneras...
Los paseos por la Alhambra, Albaycín, Calle Elvira, Paseo de los tristes, El triunfo, el García Lorca, el boulevard...
Correr bajo la lluvia con bolsas en la cabeza, hacer guerra de bolas de nieve, pegar el culo en el cristal de Caja Rural, el cine, los shawarmas comidos, los shawarmas vomitados, la locura pre-examen, las desvariaciones varias...
No sabría como concluir esta historia...solo sé que es el primer año del resto de mi vida. Que empecé septiembre siendo una persona completamente nueva, vestigio de todo lo que ocurrió en mi vida anteriormente. Las penas, los sufrimientos, las alegrías y la fortuna. Y esta persona que está escribiendo aquí se siente feliz de ver que las cosas buenas están ahí fuera, solamente hay que salir a buscarlas porque siempre las acabas encontrando.
Un hilarante primer año, expectante de todo lo venidero y con ganas de vivir.
Gracias a todos por haber participado en mis últimos 9 meses.
Os quiere.
Verónica.
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