martes, 14 de junio de 2011
Escapada
Pues eso, que no tenía yo pensado escribir e iba a dedicarme a eso de "estudiar" durante un tiempo ya que es lo que se estila en esta época. Está de moda ir de agobiao' por la vida durante junio y julio.
Y ¿qué ha pasado para cambiar de opinión con lo sumamente centrada que estaba yo, sin levantar la cabeza de un libro, con mis orejas de burro puestas y concienciada en mi tarea con esa persistencia y vehemencia que me caracteriza? Pues lo típico. Lo normal...que he venido a Carboneras.
Estaba yo en una de esas tardes totalmente antiproductivas, llenas de contraproducentes intentos de estudiar. Me había manchado los vaqueros cocinando, el calor se me pegaba en los brazos y tras perder el móvil y el reloj por algún rincón de mi sofá, no sé ni cómo, acabé echándome pasta de dientes en las piernas... total, que determiné que lo mejor para mi salud mental era echar el bikini en el bolso y venirme a mi casa con lo puesto (bueno, el pantalón me lo cambié), a lo "visto y no visto". Mañana sin falta me vuelvo a Granada a seguir estudiando.
Pues oye, que no sabía yo que Carboneras era tan efectiva. Es decir, ¡por supuesto que lo sabía!, pero que su halo de alegría y paz interna tuvieran tan amplias fronteras... de eso no me había percatado todavía. En fin...que con el éxtasis y la emoción de estar en camino, ha dado la casualidad que ha empezado a sonar Bound to you a la altura de Guadix, y yo que me creo toda una Christina Aguilera-soprano en mis ratos a solas con la radio...pues he empezado a cantar y cantar... (a chillar, todos lo sabemos)...¡me he puesto a 140km/h!...¡Ay no! Eso sí que no... Mira que yo soy responsable...iba a 130 cuando había que ir a 120. Pero como ahora hay que ir a 110, pues ultimamente voy a 120... así que me estaba pasando.
Pues eso...cuando he visto el cartel que indica que a un kilómetro empezaba el desvío a Carboneras...ya he empezado yo sola a emocionarme. Y al pasar la gasolinera BP y frenar en el cruce para poner segunda (en realidad tercera), he llevado a cabo el ritual. Os voy a explicar en que consta. Sea invierno o verano el ritual siempre se debe llevar a cabo. Se para el aire acondicionado/calefacción y se bajan las ventanillas al máximo para oler el mar. Si lo combinas con que suene una buena canción mientras tanto...ya pone los pelos de gallina. Yo he elegido "the letter" de Box Tops y he ido canturreando mientras veía a los de siempre haciendo la ruta del colesterol, la isla de San Andres guiñándome un ojo, los farolillos de la feria bailando al son de la brisa y los bañistas aprovechando hasta el último segundo de calor en los cocones.
¡Ay!, ¡Qué bien huele mi pueblo!, ¡Qué bonito es!, ¡Cuánta alegría transmite!... Es tan reconfortante esta Carboneras...que cosas tiene... Se cree que no me he enterado, pero al bajarme del coche ha venido corriendo a saludarme y me ha envuelto en olor a mar. ¡Ay su mar! No he podido evitar dar saltos de alegría al entrar al porche de mi casa, mientras gritaba "Qué bonita es mi casa y qué bonito es mi pueblo". Era obvio que iba a saltar. Todo el mundo saltaría si sintiera esa paz y esa alegría.
Pues eso. Que para que no digáis nada me he traído los apuntes. Estoy dudando entre subrayar el libro de Métodos o quedarme absorta en el olor a dama de noche mientras me como un helado... Pero que sí, que sí, que voy a estudiar... :)
Suerte a todos!!
lunes, 6 de junio de 2011
Último capítulo.
Bueno queridos, supongo que me toca a mí acabar lo que este par de tortolitos empezaron. Y es que es difícil escribir desde lo alto de una pirámide en Egipto, o desde la bolsa de un canguro, o yo que sé donde demonios estarán ahora.
Mi nombre, para el lector ingenuo, es Catherine Harper. Fui testigo involuntaria de como mis pequeños pupilos veían sus vidas entrelazándose entre las paredes de lo que ha sido y será mi hogar. Las paredes que arropaban a este edificio que ha sido escenario de una historia llena de lucha, entrega, engaños, amistad y amor, sobre todo, amor.
Y antes de zambullirnos de lleno en ese desenlace que todos ansiáis saber, no puedo dejar pasar la oportunidad de transmitir mis agradecimientos a Alison por su espíritu de entrega, su profesionalidad impregnada de sentimientos y sus ganas de hacer de aquello que le rodea un mundo mejor, y Aaron, por su perseverancia, su hacer del trabajo un sueño, su disposición absoluta hacia todos nosotros y sus ganas de hacer justicia. Gracias chicos, porque sin vosotros nada de esto que os voy a contar hubiera sido posible.
Aquel viernes 23 de abril corría una leve brisa cálida que invitaba a pasear al aire libre. Pero allí estábamos todos, una vez hechos los saludos pertinentes y cumplido el protocolo, sentados a la mesa esperando que Josh Carruthers, el presidente honorífico de News Corporation, terminase su infinito discurso, enumerando las características que su empresa buscaba en las nuevas incorporaciones.
"...Un grupo unido, estable, comprometido con su tarea. Al que no le importe remover cielo y tierra para conseguir lo que sea necesario para hacer un buen trabajo, el mejor.."
El soporífero anciano concluyó con una sonrisa bonachona y una inclinación para recibir los aplausos y dejar paso a la tensión que portaba aquella chica en una bandeja de plata, envuelta en un sobre escarlata.
-Tras numerosas deliberaciones, y teniendo en cuenta la intachable trayectoria de esta revista, News corporation, ha decidido, por una mayoría absoluta en su junta de accionistas, que han de premiar el esfuerzo, la constancia, la entrega, el saber reinventarse y la infinita paciencia que han demostrado ante los avatares que se le han presentado. Por todo ello, felicidades...... Voice.
El tumulto y el griterío que se organizó en aquella sala fue memorable, yo estaba llorando abrazada a Alison, cuando de repente Aaron me la arrebató para plantarle un beso de los de película francesa para después soltarla rápidamente y correr a abrazar a sus chicos de redacción. En mitad de la vorágine de abrazos, y felicitaciones escuché al locutor.
-...Catherine, por favor, acérquese al atril.
Mientras iba de camino a ese atril desde el cual me reclamaban, mis compañeros intercedían a mi paso para darme un abrazo o simplemente lanzar una felicitación al aire. El abogado de Voice, que había pasado la noche haciendo manitas con nuestra relaciones públicas, dio un leve tirón de mi brazo y me aclaró aquello que me hacía lucir todavía un semblante lleno de incrédula alegría, "Harper, lo de la radio, lo de Monde...era todo una artimaña para hacernos flaquear...nunca tuvimos perdido este puesto..." y mientras continuaba, esta vez más tranquila, mi camino hacia el escenario gritó lleno de satisfacción "¡disfrútalo!, ¡Es tuyo!"
- Querido público que os hallais aquí reunidos. Gracias... - comencé mis discurso conteniendo la emoción y aprovechando para respirar, los segundos que el estruendo de aplausos me concedía. - Mi querido compañero, el señor Montgomery, abogado de Voice y un amigo fiel, me gritaba ahora mismo que disfrutara de este premio porque es mío. Pues, letrado, se equivoca usted - rieron todos- este premio no es más mío que vuestro. De este equipo humano e implacable, de esos corazones tan grandes que se han volcado durante estos últimos meses en su trabajo, de este público que nos lee, que nos aprecia y que nos quiere... Todos los aquí presentes hemos colaborado poniendo un granito de arena en este proyecto. Incluso nuestros oponentes nos han hecho más fuertes y nos han dado las herramientas necesarias para crecer y crecer sin parar, a pesar de haber insistido en resquebrajarnos por dentro. Quiero hacer mención especial a nuestra pluriempleada, redactora, columnista, amiga y mayor afectada, Alison. Tan pronto como me enteré de que inexplicablemente estaba libre la quise dentro de esta familia, puso sus ilusiones y una gratitud inmerecida en este trabajo y amplió nuestras miras. Un buen día, me hizo una propuesta, contratar al señor Aaron Brooks, antiguo empleado de Monde, para entre los dos, darle un giro inesperado a nuestra revista. Que gran acierto fue subiros a ambos a bordo, gracias por vuestra implicación y por no haber tirado la toalla aun habiéndoos convertido en el centro de esta diana. Formáis un gran equipo chicos. [...]
La nuestra fue una noche de fiesta y celebración. Y aunque Alison y Aaron no tenían esa chispa que les había venido siguiendo los últimos días, no dejaron de intercambiarse miradas. Apenas recuerdo mucho más de esa noche. Por lo que pude saber, al día siguiente, Alison acudió en son de paz al piso de Aaron, y después de charlar durante un rato y calmar el enfado de Aaron, acabaron declarándose lo propio entre el roce de las sábanas. Poco después me llego un mensaje diciendo que ambos se iban de viaje a Egipto o Australia o Francia, o al primer destino que saliese desde el aeropuerto cuando llegasen.
¡Ay!, quién fuera joven para andar triscando por ahí de la mano de un joven apuesto... En fin, disfrutad queridos, un beso de vuestra jefa que os quiere.
.....2 años después.
- Hace una noche estupenda Aaron, esta terraza bien merece todos los dólares que has tenido que desembolsar...
- Vince, no pienses más en el dinero- espetó Sophie- aprecia el cielo, ¡mira qué despejado y qué repleto de estrellas!
-Si Vince... no pienses más en los dólares de esta terraza y échale cuentas al vino...¡Qué aroma! ¡Qué gusto! Pues si que os va bien... qué va a ser lo próximo que saques de la cocina un poco de...
- ¡Jamón ibérico! directamente traído desde España- salía Alison de la cocina con un plato bien cargado de tal manjar.
- Véis como llevaba razón... -dijo entre risas.
- Sí, Sam, pero esto no es cosa nuestra, dale las gracias a François y a su querido Roberto que nos han traído este obsequio de su viaje a España.
- ¡Por François y Roberto! -alzó su copa Vince iniciando un brindis.
- Aaron, cariño, el perro está ladrando, ¿por qué no le sueltas la correa y lo dejas que corra por el jardín?
- ¡Voy!
-¿Cómo lleva Aaron lo de la pérdida de Shawn? -preguntó Sophie a Alison entre susurros.
- La verdad es que fue muy duro... Shawn era un perro especial y a nivel emocional significaba muchas cosas para Aaron... De todas formas nos vino genial que nos regalaras uno de los cachorritos de Bilma.
- Sí...ya sabes lo que dicen...un Golden por otro Golden -y ambas se echaron a reír.
El pequeño Shaq salió correteando disparado hacia Alison y se subió en su regazo mientras todos míraban la escena alarmados.
- Vaya querida, pasa el tiempo y las cosas no cambian, los perros siempre sentirán debilidad por abalanzarse contra ti...- bromeó François.
- ¡Oye!, deja a mamá, ¡perro malo! -llegó Aaron con fingida preocupación, como si hablase con un bebé.
- ¿Entonces cuando te dicen si es niño o niña? -preguntó Sam entre las risas de los demás.
- La semana que viene, no, ¿cariño?.
Se cruzaron las miradas de los futuros padres provocando un "ooh" generalizado cuando los presentes observaron la infinita ternura que había en ellas.
Y colorín colorado...
martes, 31 de mayo de 2011
Érase una vez, época de exámenes
Llevo días y días quejándome por los rincones de esta carrera a contrarreloj que son los exámenes. Muy propio de mí en esta época. Soy dada a grabar en mi cabeza, con absoluta perfección, el estampado de la cortina de mi salón, las caras de Groucho, Harpo y Chico Marx subidos a ese tren del oeste o los detalles arquitectónicos del edificio de mi facultad. Ahora, pregúntame por qué a pesar de emplear tantas horas de estudio, no siempre me cunde de un modo directamente proporcional.
¡Ay Dios mío! Qué hago yo ahora escribiendo aquí… consigo evadir las miradas recelosas que me echa Salinger desde el escritorio por no tener valor para terminarme su libro, consigo reclinar todos y cada uno de los planes sociales que me surgen cada día, consigo tener los apuntes más organizados y puestos al día de Psicología Fisiológica que he visto, consigo posponer la escritura de la última parte de la historia con el “cálido rincón del procrastinante”… pero me cuesta tanto bajar la cabeza a los apuntes y no separarla de ella en horas… Soy dispersa por naturaleza, y oye, las moscas que circulan a mí alrededor no caben en sí de orgullo por la capacidad que tienen de captar mi atención.
Es época de retomar mí no-afición al café. De ponerme a mil con manchadas que contienen un 80% de leche. De no saber dónde voy a comer cada día ni dónde voy a dormir cada noche. De organizar un horario perfecto y desobedecerlo a rajatabla. De intentar volver útiles las horas que marca este casio digital con pantalla rayada. De dudar a final de mes si pagarle el alquiler del piso a la dueña o a la biblioteca.
¡¡Pero lo voy a conseguir!! Me voy a concentrar y voy a sacar todo esto para adelante. Así que tendréis que perdonar mi futura ausencia, si es que la notáis, pero me despido hasta dentro de un mes y poco.
¡Deseadme suerte!
viernes, 13 de mayo de 2011
Hoy no es un buen día
Iba de mi cuarto hacia el baño y entonces he visto que Elisa ya tenía todas sus cosas empaquetadas. Que la estantería de su habitación, al igual que su leja del baño, ya estaba vacía. Fátima nos daba hace un par de días la noticia. El giro de 180 grados que su vida está a punto de sufrir comienza el lunes, pues ese mismo día se despide de nosotras. Se despide de Granada.
En tan solo dos días comienzo a vivir sola hasta el 4 de Julio. Sola en un piso de 3 habitaciones, donde en dos de ellas ya no están quienes deberían estar.
Y luego está Lorca… ¡Ay Lorca!
Os prometo que a veces no sé cómo puedo reír tanto a lo largo de un día. Contar tantos chistes e inventarme tantos otros. No sé cómo puedo hacerle la escalera mecánica a Fátima desde el otro lado de su stand, ni sé de dónde saco las ganas de salir corriendo y explotar globos con el culo. No sé como puedo compaginarlo con toda la procesión que llevo dentro.
Algo en mí se empeña en hacerme verlo todo desde un lado más positivo. Me repite aquello que decía sobre la “ley de vida”, y me dice cosas como que “es importante ser valiente y perseguir el progreso y la felicidad, aunque ahora sea tan duro” o me echa en cara cosas como “irte es tu decisión, nadie te obliga”. Esa voz que me recuerda que cuando lo pones todo en una balanza el resultado es positivo y es por ello que las cosas suceden ahora así.
Elisa se va a México a crecer y desarrollarse como persona, Fátima se vuelve a Sevilla para avanzar y perseguir su felicidad, y yo me voy a Alemania para enriquecerme y descubrir, igual que María. Así suena todo tan bonito…
Pero luego está Simón… ¡Cómo te quiero Simón! (Te has quedado a cuadros con mi expresión pública de amor eh! Tenía que llegar este día) Y está nuestro pacto sobre el modo de afrontar la separación. Ese pacto tan doloroso a la par que inteligente. Ese mismo que nos sitúa en una posición extraña en la cual dos personas que funcionan juntas a la perfección se ven obligadas a pausar algo que solo quieren que siga creciendo. Pero nos queremos y estamos juntos en esto. Porque el amor es eterno mientras dura.
Y la facultad… dando gritos y agitando enérgicamente los brazos para ver si de este modo le presto más atención y dejo de lamerme las heridas del corazón. Y yo que le contesto, “ ya voy, ya voy…” Y fisiológica me tira de la manga y me lleva hacia el escritorio, pero mi corazón da un brinco y me insta a exprimir las últimas horas de Fátima. ¡Qué caótico!, ¡Qué gazpacho de obligaciones y responsabilidades académicas, “maritales” y amistosas!.
Y luego está Lorca… ¡Ay Lorca!
Hoy estoy muy triste. Hoy no es un buen día.
domingo, 8 de mayo de 2011
Mi Carboneras
lunes, 25 de abril de 2011
Un pequeño inciso
Dichosas nubes las que han intercedido en los soleados días de los que tanto provecho estaba sacando. Con el cielo encapotado viene el color gris-melancolía que asola hasta a la ciudad más bonita. Hasta a Granada.
Nos vamos. Nos despedimos dentro de nada. Y el concepto recién inventado por mi de "pre-nostalgia" me inunda los sentidos cada noche. Me coge desprevenida y me desgarra por dentro hasta que consigo decir "ya basta". Es imposible eliminar la insana sensación que la distancia tan cercana deja dentro de mi, aceptar el más que sonoro "es ley de vida" y quedarme con el consuelo de que los verdaderos amigos permanecen. Que quien debe estar, estará. Quienes deben permanecer, permacerán a países de distancia.
Una se va a México, otro se vuelve a Sicilia, una que se va a Bolonia y los otros tantos que se quedan.
Parece aun tan lejano. ¡Hasta Septiembre no me voy a Alemania!. Pero las despedidas empiezan en menos de un mes. Y no es solo el hecho de irme yo, sino que ellos también se van. Vosotros también os vais.
Me gustaría que este sentimiento no crispara tanto mis ánimos, que no me pillara por sorpresa y de repente convirtiera en banalidades todos aquellos pensamientos que ocupaban antes mi cabeza. Sin embargo, lo bueno de todo esto es que significa algo. Significa que duele porque me importan. Que nos duele porque nos queremos. Porque ellos son mi todo y mi todo se dispersa durante un año.
Pero ¿sabéis qué? Que cada parte crecerá y cuando vuelva a recomponerse, la estructura inicial será más sólida. Los trastos inservibles e impuros ya no existirán y solo quedará lo verdaderamente importante. El amor y la amistad.
Los pensamientos precarios de que solamente estando en la misma habitación estamos unidos quedaron atrás, junto a nuestra actitud pueril y nuestra adolescencia tardía.
No voy a negar que me de miedo. No quiero decirte adiós en un mes, Elisa. No quiero separarme de ti en Julio, Simón. No quiero vivir lejos de ti a partir de Mayo, Vicino. No quiero no poder disfrutar de vuestra compañía diaria, María y Fátima. No quiero no ver a toda la gente que me importa - vosotros sabéis quienes sois pues a quienes no me importan no les doy nada de mi directamente-. No quiero que llegue Septiembre y decir adiós. Pero no puedo estancarme en ese punto... ¡Cuántas cosas perdemos por el miedo a perder!
Pero la experiencia que está apunto de sucedernos pesa más que todo esto. Estoy segura de que seguiréis estando en la distancia, al igual que yo estaré para vosotros. De que cada uno vivirá un año brutalmente enriquecedor y eso es lo que importa. Que vanidoso por mi parte sería querer tenerlo todo y a todos en todo momento.
La Semana Santa ya ha pasado y con ella la cercanía de la familia, la vuelta a casa por vacaciones, la tranquilidad de mi hogar, la paz de mi pueblo, las caras que se echaban de menos, los compañeros del instituto, los amigos que tanto extrañaba y las procesiones. Todo con esos hilarantes momentos compartidos y ese ligero punto emotivo en cada situación y en cada persona.
Ahora toca volver a clase, volver a Granada...y empezar. Empezar a estudiar, empezar a aprovechar la primavera, empezar a decir hasta luego...
Y ser conscientes de que... "El verdadero amor cambia con el tiempo y crece, y descubre nuevas maneras de expresarse"
Ya os echo de menos. Pero vamos a disfrutar de lo que nos queda ¡aun más de lo que lo hemos hecho hasta ahora!
Foto tomada el Viernes Santo. Paso negro de Pulpí. (Pinchar en ella para verla en grande)miércoles, 13 de abril de 2011
Mario Benedetti, Hagamos un trato
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo
si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo
si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo
pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
