martes, 5 de julio de 2011

Mi querido verano

Primer paso. Despojarme de las ropas con olor a ciudad, con olor a calor sin tregua, a brisa ausente, a apuntes, recados, autobuses de línea, a noches cálidas.
Quitarme el reloj. Despedirme de él. "Hasta Septiembre".
Sumergirme en una cascada de agua cuya temperatura se escoge a voluntad y dejar que el jabón enjuague mis sentidos y que el estrés desaparezca por el desagüe. Desenredarme el pelo y dejarlo caer sobre los hombros, goteando esencia de avena.
Y ponerme el bikini a las 10 de la noche. Porque es mi piel de verano, porque da igual la hora que sea, es mi "algo cómodo" para andar por casa en este intervalo estival que hay entre Junio y Septiembre.
Siguiente paso. Abrir la caja donde guardé todos los libros que esperan impacientes embriagarme con sus aventuras. Titubeo entre unos cuantos, ¿Por cuál empiezo?. Los aires difíciles, de Almudena Grandes se alzan con la victoria. Próxima y esperada parada, El Mundo de Sofía.
¡Cómo echaba de menos esto!. Sacar todos mis bártulos de allá dónde hubiera tenido a bien cobijarlos y amontonarlos en la mesa del porche. Escuchar los grillos, comer pescado al horno, piña, verduras...
Y el detalle de la temporada: mi gato cazando salamandras.
Hoy se abre un paréntesis, hoy comienza un período de reestructuración interna, equilibrio, meditación, sanación, liberación, recuperación, descanso, paz, armonía y tranquilidad.
¡Qué bien que ya sea verano! ¡Qué bien que ya esté aquí!

Disfrutad de las vacaciones. :)

2 comentarios:

  1. Ir a la playa y jugar al tenis con tu queridisima hermana y ah ! tomar batido de chocolate, eso que no falte.

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